Me acosté en la grama y me puse a otear el cielo nublado en busca de alguna estrella. —El guardia que oteaba el campamento desde la torre avistó al prisionero tratando de escapar. —
Compré unos faroles chinos para iluminar mi patio este verano. —Tu cara te delata cuando tratas de hacer un farol en el póquer. Voy a poner unos cuantos faroles solares para alumbrar la entrada a mi jardín.